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Una Agenda Digital para Europa

Expansión

2010-04-16

Las Instituciones Europeas trabajan estos meses en la definición de una Agenda Digital que sirva de marco de referencia a las políticas estratégicas que la Unión Europea necesita para aprovechar plenamente las oportunidades de la era digital.

La Comisión presentará en breve su documento sobre la Agenda Digital, lo que constituye un objetivo prioritario en la denominada estrategia 2020 para Europa presentada por el presidente Durao Barroso. La Presidencia española prepara una declaración sobre el mismo tema para la reunión informal de los ministros de Telecomunicaciones que tendrá lugar en Granada. El Parlamento Europeo es la primera de las Instituciones que ha definido su posición mediante el informe “Agenda 2015.eu”, aprobado con el apoyo de todos los grupos parlamentarios el pasado mes de marzo en la Comisión de Industria, Telecomunicaciones, Energía e Investigación (ITRE).

El informe parlamentario sitúa su desarrollo en el periodo 2010-2015 y considera urgente tomar decisiones radicales, en tiempo y en contenido, para impulsar el pleno desarrollo de la sociedad digital, y con ello, el crecimiento y la competitividad de la economía europea. A su vez el informe pide la transposición urgente de la nueva regulación europea que contiene el conocido como “Paquete Telecom”.

Gráficamente el PE expresa su posición mediante lo que denomina la “Espiral virtuosa 2015.eu”. En el centro de la espiral se sitúa la persona porque la revolución digital solo será posible si todos los individuos, como ciudadanos, consumidores y profesionales, tienen la posibilidad de participar plenamente en la sociedad digital. Para que esto se convierta en realidad hace falta que todos puedan adquirir las competencias digitales necesarias, puedan acceder a la red, desde cualquier lugar en condiciones de alta velocidad y a precios competitivos, y cuenten con un marco jurídico garante de los derechos como usuarios en la red que a la vez genere confianza en este nuevo medio de información y transacción.

Competencias digitales y derechos.

Para impulsar el desarrollo de las competencias digitales el Parlamento propone adoptar un Plan de Acción de Alfabetización Digital a escala europea que, entre otras medidas, incluya a los grupos de población con mayor riesgo de exclusión, incentive al sector privado cuando desarrolle iniciativas para la formación de sus empleados en competencias digitales, ayude a los jóvenes a “navegar con inteligencia” por la red, es decir con seguridad, y establezca un sistema de certificación común de las TIC en toda la Unión Europea.

Por lo que se refiere a los derechos el Parlamento Europeo exige que los ciudadanos de los países miembros de la UE sean informados y propone la elaboración de una Carta Europea de los derechos de los ciudadanos y los consumidores en el entorno digital antes de 2012. A su vez, se enfatiza la privacidad como un valor fundamental lo cual significa que debe ser adecuadamente protegida, lo que incluye el “derecho a ser olvidado” (relativo a la información que aunque dada voluntariamente en, por ejemplo redes sociales, posteriormente se desee retirar), y pide que la actual regulación europea sobre protección de datos se adapte al actual entorno digital.

Sobre el acceso a la red el informe del PE establece el objetivo de que todos los hogares tengan acceso a la banda ancha para 2013 y que la Comisión haga una revisión de las obligaciones del servicio universal para 2010 (lo que significa reconocer la naturaleza universal del servicio de banda ancha).

Mercado Único Digital.

En el segundo círculo de la espiral virtuosa se encuentra el mercado digital europeo cuyo desarrollo es fundamental para el buen funcionamiento de toda la economía de la UE. Se trata de un mercado, de 500 millones de consumidores, que permite una economía de escala imprescindible para desarrollar plenamente la competitividad. Sin embargo estamos lejos de ese objetivo, las cifras hablan por sí mismas: sólo el 7 % de todas las transacciones hechas por los consumidores europeos a través de la red son transfronterizas. Las empresas y los usuarios se enfrentan a numerosos obstáculos debido a las diferentes regulaciones de los Estados Miembros. Ámbitos, entre otros, como la protección del consumidor, el IVA, el reciclado de los aparatos eléctricos, o el pago a través de Internet son objeto de regulaciones distintas, lo que complica el uso del medio digital. Según diversas estimaciones la actual fragmentación normativa cuesta a las empresas europeas veinte mil millones de euros anuales.

El Parlamento propone también el desarrollo de lo que se ha denominado “La Quinta Libertad”, es decir la libre circulación de contenido y conocimiento. Los proveedores de contenidos se enfrentan a sistemas de licencias demasiado complejos, y de carácter nacional, por lo que las empresas digitales en esta materia tienen dificultades para desarrollarse. Esta situación no sólo limita la disponibilidad de contenidos legales en línea sino que también obstaculiza el desarrollo de nuevos servicios en los medios digitales. Sin duda son cuestiones que forman parte de un debate difícil a la vez que urgente, por lo que es necesario tomar cuanto antes decisiones que sean equilibradas y atractivas, tanto para los usuarios como para los productores de contenidos. En relación a ese objetivo el Parlamento pide a la Comisión Europea que desarrolle con urgencia el debate sobre los derechos de autor y evalúe la posibilidad de instaurar un mismo título sobre esos derechos en toda la UE.

El PE considera que la Administración Pública, en un futuro próximo, tiene que tener también su “apagón analógico”. Para ello pide que los Estados miembros elaboren planes nacionales para la prestación de los servicios públicos mediante el sistema digital, incluya medidas para que las personas con discapacidad puedan acceder también a esos servicios en línea y que este cambio se produzca para 2015 como fecha límite.

Desarrollo efectivo de la Agenda Digital

Para que la Agenda digital Europea se convierta efectivamente en un marco estratégico y produzca los resultados deseados es necesario que estén implicadas todas las instancias públicas, europeas y nacionales en todos sus niveles, es esencial la conciencia de que la responsabilidad es compartida.

El desarrollo efectivo de la Agenda exige un Plan de Acción que recoja sus objetivos y que utilice cuando sea necesario instrumentos legislativos para su desarrollo. Por otra parte los Estados miembros tienen que establecer objetivos nacionales que se correspondan con sus situaciones específicas, y en ese marco de flexibilidad, deben junto con la Comisión, evaluar y monitorizar el progreso anual en el cumplimiento de los objetivos (en referencia a una tabla de indicadores: “2015 scoreboard”).

Un estudio reciente de la Comisión ha demostrado que los beneficios del desarrollo digital en la UE puede ser extraordinarios, el desarrollo de la banda ancha móvil podría generar un millón de nuevos empleos en Europa e inyectar 85.000 millones de euros adicionales a la actividad económica de aquí al 2015.

La Unión Europea ha conocido una historia de éxito en el desarrollo de la telefonía móvil, de hecho las empresas europeas del sector se situaron en la vanguardia mundial, pero ahora no podemos perder la oportunidad de estar a la cabeza en el desarrollo de la sociedad digital, esa posibilidad sólo se puede definir con un vocablo, no o no. De conseguirlo tenemos todavía posibilidades, es necesario un esfuerzo colectivo gigantesco, determinado, y urgente, y desde luego al frente de todo ello hace falta contar con mucho liderazgo político. 

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